ismaelgrasa |
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Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2008.
Queridos lectores, es posible que este blog pase una temporada inactivo. Saludos cordiales. p.d. José Luis Cano ha abierto blog: http://joseluiscano.blogia.com/ Reseña del libro de Pennac, publicada en el suplemento de "Artes y letras" de Heraldo de Aragón: APOLOGÍA DEL ZOQUETE Mal de escuela es un conjunto de textos en que Daniel Pennac habla de la educación desde el punto de vista del mal estudiante, del “zoquete”. En cierto modo es una apología del mal estudiante, como el mismo autor fue, a la vez que una defensa de la labor del profesor, y de la educación como salvación. He dicho que es “un conjunto de textos” porque, aunque no se trate de una antología de textos publicados con anterioridad, no siempre el libro consigue tener una consistencia que vaya más allá del tono amable de charla, de confidencia, del que se sirve Pennac. En el primer capítulo, “El basurero de Djibuti”, Pennac cuenta su propia experiencia como alumno desastroso e hijo problemático: suspensos reiterados, incapacidad para la ortografía y cierta actitud insolente tras la que se esconde el complejo de ser un fracasado precoz. El joven Pennac es descubierto robando en su propia casa, lo que acaba llevándole a un internado. Quizá sea esta parte, más narrativa, la que más me haya gustado del libro. El paso siguiente es que Pennac consigue acabar su licenciatura e inmediatamente comienza a trabajar como profesor de liceo. Sus experiencias como profesor, y las divagaciones sobre la enseñanza a las que da lugar, ocupan el resto de los capítulos del libro. De ellos, tal vez el más redondo y conseguido sea “Maximilien o el culpable ideal”, por su carácter unitario. Pero, en general, todas estas divagaciones y recuerdos son de interés irregular. De igual modo que puedo decir que me gusta el punto de vista desde el que Pennac habla en este libro, puedo decir también que hay tramos en los que me he aburrido. De modo que diría que es un libro aconsejable para cualquier persona interesada en materias de educación, porque, ciertamente, es un libro bello, aunque no deje de sorprenderme que esta obra haya tenido una repercusión tan grande en Francia. Pennac da un mensaje tranquilizador sobre las revueltas de estudiantes de los suburbios franceses, se aparta de mensajes apocalípticos o fatalistas, e impregna todo su relato de una amable humanidad. También diré que resulta algo simplista en su retrato de los jóvenes víctimas de la llamada sociedad de consumo. En todo caso, me resulta convincente y audaz el rechazo que hace de la sociología, del ir a las “causas” en los conflictos de las “banlieues”, para centrarse en la soledad del mal estudiante y ofrecer una mirada cercana y a la vez firme en la voluntad de educar, una responsabilidad individual. Este libro me ha recordado a “El profesor”, de Frank Maccourt. La educación en Francia es un asunto recurrente en sus libros. En nuestro país está reciente la traducción de “Carta a los educadores”, del presidente Sarkozy, donde defiende la firmeza en los antiguos valores de la escuela de la República, aunque a la vez se muestra titubeante en la vieja idea de la laicidad. Y más reciente está la traducción del libro de Redeker, “¡Atrévete a vivir!”, donde el autor muestra un sistema educativo cobarde ante las amenazas islamistas y débil en sus principios. Cuestiones, en todo caso, en las que no entra este libro de Pennac. Daniel Pennac, Mal de escuela, Mondadori, 255 pág. He publicado una novela, Brindis. Espero que les guste. (Se presentará en la librería Los portadores de sueños, en la calle Blancas de Zaragoza, el próximo día 4) |