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Los únicos seres vivos que se ven en los cuadros de este pintor son esos animales de carga sujetos a los carros. Miranda dice que hay una nostalgia de mar, de mediterráneo, en este hombre mediterráneo que vino a tierra del interior. Es verdad que sus cuadros saben a sal. Hemos crecido entre un arte de una esencialidad de eremitas, hemos ido dando el estirón a la vez que Mira iba subiendo las columnas de sus estilitas, como la señal en el marco de la puerta que dejamos al ganar altura, y, por otra parte, una vida nueva de héroes televisivos y veraneo en la playa. Mi nostalgia de mar tiene que ver con el balón de Nivea y la costura plástica de las barcas hinchables y los flotadores. Del carro de Beulas al Ave. Del pollo al ast al quebab. Todo en un estirón. Esta tarde presenta Carlos Castán en Zaragoza la reedición de su libro de relatos “Museo de la soledad”, que ha aparecido en Tropo. Hace de presentador Manuel Vilas, que acaba de publicar “España” (DVD). Y por continuar con novedades de escritores oscenses, hay que nombrar aquí “Los amantes de silicona” (Anagrama), de Javier Tomeo. En los relatos de Castán suele haber un fondo de lluvia y una nostalgia por una felicidad que se presenta en tiempo pretérito, pero a la vez Castán es un retratista social magnífico, en sus historias hay muchos detalles de una ternura y un humor elegantes, donde se cuenta cómo éramos hace veinte años o algo más, que es aproximadamente la medida de la nostalgia. Castán tiene el poso de haber oído mucho a los cantautores, y ha bebido de su lirismo seductor y algo canalla. Sabemos que los cantautores nos engañan, pero el caso es que en cuanto nos descuidamos nos emocionan. Manuel Vilas, por su parte, es el autor que en los últimos años más ha influido entre las letras jóvenes aragonesas, se ha convertido en un icono. Y Javier Tomeo, con sus “Amantes de silicona”, pone un pie en una ciencia ficción que recuerda por momentos a las fantasías cibernéticas de Gistaín, que vuelve a aparecer aquí, con esos diálogos conmovedores que mantienen los muñecos hinchables mediante sus frases y canciones pregrabadas, esas conversaciones amorosas sobre las que se proyecta toda nuestra desolación y nuestra melancolía de mortales de secano.
Fecha: 29/02/2008 17:50. |